dilluns, 5 d’agost de 2013

¿Somos fruto de un Diseño Inteligente?

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estimados lectores o lectoras: 

¡Atención!, no espantarse en exceso, pues se trata, tan sólo, de otra transcripción del Texto del Futuro, es decir, nada realmente relacionado con el creacionismo y sus absurdos planteamientos respecto a que todo fue creado por "Dios" entre el 11 y el 17 de octubre del año 4004 antes de la era cristiana, o que si luego las cosas parecen mucho más antiguas, ello fue debido a que "Dios" las creó ya con esa apariencia. 

Adelante, pues: y como siempre, recuerden que, por entonces, el genérico del lenguaje es el femenino, tampoco se dejen despistar por ello. 


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Con lo del diseño inteligente estamos hechas un auténtico lío. Nos dicen que diseñaron y llevaron a la práctica la "creación" de nuestra especie hace tres millones de años, pero nos han ofrecido dos versiones, diciendo esperar de nuestro más correcto entender el llegar por nosotras mismas a saber cuál de ellas llevaron realmente a cabo. 

La primera versión explica cómo tomaron muestras de determinada rama de simias (que tampoco han querido detallarlo más, si fueron bonobos, chimpancés o qué), y que por manipulación genética soldaron dos de los genes de la especie de origen dando lugar a que el nuevo y primer ser de la especie tuviera una costilla menos, digo un par menos de cromosomas, pero sin pérdida ni desorganización de la información del ADN, al tiempo que introducían diversos pequeños aunque numerosos cambios o presuntas mejoras en este gen por aquí y en este otro por allá. 

Por cierto, ¿han reparado en que si se intenta pronunciar ADN como una palabra, en esta nuestra lengua planetaria actual y común, tiene un extraordinario parecido fonético con aquello de un hipotético primer hombre llamado Adán, máxime si tenemos en cuenta que, en la lengua en que originariamente se entregó el Genesis, lo de la transcripción de las vocales resulta a menudo bastante impreciso o intuitivo? 

Bien, curiosa fonéticamente la cosa lo es, sin duda, si bien quizá no tanto, pero prosigamos con la exposición de esa primera versión explicativa al respecto de cómo y qué dio lugar a nuestro particular origen como especie. 

Según su relato, una vez se hubo terminado de realizar toda la manipulación de laboratorio, diversos cigotos, clonados pero diferenciados en lo del sexo, fueron implantados en una buena cantidad de hembras de la misma especie de simias de origen. Tan seguras estaban de su éxito que no se molestaron en hacer prueba previa a menor escala. 

Así, como los nacimientos se fueron sucediendo, lógicamente y a efectos prácticos, de forma cuasi simultánea, los clanes familiares donde se produjeron los alumbramientos acabaron por adoptar y aceptar a las nuevas criaturas, en lugar del probable rechazo con que habría sido acogido (y de hecho así sucedió con las primeras de todas las que nacieron) aquel nuevo modelo de descendiente especialmente desvalida e inerme. 

Pero cuando aquella primera hornada de humanas alcanzó la edad adulta, lo primero que hizo en su entorno fue acabar con aquellas pobres simias que proveyeron por ellas para que pudieran llegar a tal edad adulta, fatalidad intrínseca del comportamiento humano que nuestras diseñadoras tienen asumido como inevitable, y que dicen que difícilmente desaparecerá de nosotras, basta con ver lo que hemos hecho en nuestro bien reciente y asumido pasado con lo de las fieras. Bueno, en fin. 

En cambio, en la segunda versión, el material genético de origen provino de la inhabitual y en principio presuntamente estéril cópula de un simio con una complaciente plantígrada, bastante insólito encuentro aunque solamente sea por las diferentes latitudes en que solían habitar respectivamente tales dos especies, y que desde luego fue directamente propiciado y discretamente supervisado por nuestras diseñadoras, que no nos aclaran si previamente les dieron o no algo especial a esas dos animales. 

A continuación, irradiaron a la plantígrada, vía vaginal, con un haz electromágnetico de complejísima y potente trama capaz de producir modificaciones a nivel molecular, y a partir de ahí se generaron dos cigotos que evolucionaron favorablemente. Al cabo de nueve meses, se produjo el nacimiento, mediante cesárea y con la plantígrada anestesiada, y acto seguido las neonatas, varoncito y niña, fueron entregados a sendas simias que acababan de padecer casi simultáneamente, en un mismo clan, el intencionado y desgraciado fallecimiento de sus recién nacidas criaturas. 

Y así, viéndose en su grupo cómo, cuidando de aquellas extrañas criaturas, se consolaban y reconfortaban la una, la otra, y la una a la otra, estas dos hembras consiguieron que aquellos endebles bebés fueran, sin grandes trabas, admitidos en el clan, con lo que lograron llevar adelante a estos seres humanos hasta la edad adulta, momento en que estas dos solitarias se las apañaron por su cuenta y comenzaron a tener descendencia para lo que, desde luego, hubieron de montárselo todo en modo plenicida familiar, lo del tabú de las relaciones sexuales entre padres e hijas o nietas y sobrinas y demás vino mucho más adelante, cuando fueron suficiente gente y consiguieron establecer la relación causa efecto entre lo de follar y lo de quedarse embarazadas por una parte, y lo de la endogamia y sus riesgos genéticos por otra.

Arguyen adicionalmente a favor de esta hipótesis que, dado que era obvio que lo más básico no se podía transcribir textualmente por aquel entonces, con la finalidad de darle algún aspecto menos chocante a esta información que podía haber sido tan tremebunda para las humanas de épocas pasadas ---[ visto está lo que os costó aceptar lo de la posible descendencia simiesca, vaya usted encima a explicar que por vía materna descendemos quizá de las osas ]---, alguien prefirió hablar sencillamente de "barro" como material a partir del cual se "creó" al ser humano.

Y aún añaden en favor de esta opción que las cosas no se podrían haber producido de forma muy diferente porque, si solamente se hubiera trabajado con simias, la comparativamente enorme cabeza del bebé humano respecto al canal ilíaco de tales simias habría irremisiblemente provocado la muerte tanto a la madre como a la criatura en un imposible parto, aparte de que, si no, de dónde habríamos sacado las humanas nuestros bonitos pies de pulgar no oponible. 

Nuestras diseñadoras nos dicen que ambas versiones contienen extremos que para nada fueron ni pudieron ser seguramente así, pero que no nos dejemos despistar por ello, que solamente una de ellas contiene una clave que da prueba de su autenticidad general, y que nos van a mantener en este dilema hasta que seamos capaces de resolverlo por nosotras mismas, como "castigo" por nuestra referida actuación con las inocentes fieras. 

Según ellas, no pudieron oponerse a nuestra decisión sobre tales bestias porque no en balde se nos dió libre disponibilidad sobre todo lo biológicamente vivo, vegetal o animal, que habitara este Planeta. Además, era obvio que la existencia de las fieras le hacía infrautilizar a la Humanidad el notable e importante don de la telepatía

Pero de ahí a que les haya gustado lo que hicimos hay una diferencia, si bien para nada rehuyen su propia responsabilidad por el apoyo que nos dieron durante tal tarea, y reconocen que incluso ellas mismas, en algunas de sus periódicas incursiones físicas de inspección general cada cincuenta mil años, también se han cargado por nuestro bien, aunque mucho más selectivamente, según qué especies de fieras, tigres dientes de sables o leones cavernarios entre otros.

También nos han asegurado que tenemos diversos caminos a nuestro alcance por medio de los cuales podemos terminar por saber la verdad de lo esencial de nuestro origen como especie, incluida nuestra propia investigación en laboratorio. Pero aquí es donde la hemos liado, porque aunque en el momento de la eliminación de las fieras se guardaron muestras genéticas de todas las especies que iban a ser esterilizadas, posteriormente tales muestras fueron a su vez también destruidas, en un típico alarde de soberbia y autorratificación en sus decisiones tan común al ser humano (y yo seguramente habría hecho lo mismo), con lo que ahora resulta que, si la hipótesis válida es la que incluye a esa especie plantígrada, hay grave riesgo de que fuera una de las así desaparecidas sin dejar rastro, y difícilmente, en ese caso, vamos a poder progresar nada por esa vía, aunque hay quien afirma que lo de la abuela osa y demás tiene la, aunque declarada, exclusiva finalidad de atormentar nuestras conciencias por lo de las fieras, y nada más. 

A saber cual de estas dos informaciones será la correcta. Yo, desde luego, no tengo ni la más repajolera idea, pues aparte de aquella formación que me permitió acceder a mi actual puesto de trabajo, y corroborando quizá lo de que los transportadores tenemos un bajo perfil cultural, a pesar de mis cincuenta y seis años tan sólo soy experto conocedor de la Historia Remota (la vuestra), tanto porque me gusta como por aquello de tener algún doctorado o reconocimiento académico en Humanidades (uno de los objetivos mínimos para todo el mundo de nuestros planes de Permanente Formación), y finalmente cierro mi pobre curriculum con mis titulaciones en Astronomía y en Climatología, que no en Meteorología, lo que no impide que mucha gente que me conoce, cuando no me habla de lo de los niños, me siga preguntando, al verme, qué tiempo hará mañana o el fin de semana. 

Así que, por lo tanto, poco o nada domino los intríngulis de casi todo lo relacionado con los laboratorios o la tecnología, y si mañana me dicen que la solución a lo de nuestro diseño es una mezcla de ambas propuestas hechas por nuestras Hermanas Galácticas, pues seguro que, sin darle mayor importancia, también lo aceptaría como muy posible.


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Bien, pues, salvo sorpresas de última hora, de ese texto del futuro sólo me queda por editar, aquí, un tercer cajón desastre, ya que, por obra y gracia de fascistas criminales como Antonio María Turiel Martínez, o su no menos deleznable padre Tenazas, por completo contrarios a la libertad de expresión REAL, al menos unas treinta mil palabras, esenciales para entender la coherencia, el encaje completo y el por qué de esta anti-distopía del futuro, han de quedar inéditas, ya que, en ellas, se abordaba, con desparpajo, total desinhibición, ironía y buen humor, algo que siempre será esencial para el correcto desarrollo de cualquier ser humano desde su más tierna infancia, su adecuado crecimiento en los terrenos erótico-afectivo-sentimentales, es decir, lo contrario que esos castrados cabrones que nos quieren joder a todos y todas, pues odian la felicidad ajena, y hasta la propia, ya que, en el fondo, y como todos los o las malvadas, no dejan de ser unos rematados imbéciles

Sin embargo, hoy vivimos en una sociedad que, habiendo regresado a planteamientos pre-freudianos, habría encarcelado, sin dudarlo un momento, a personas como Nabukov, Louis Malle, o hasta al mismo Joaquim Sorolla, sin dudarlo un instante, insisto. Así que como para publicar según qué cosas ahora, año 2013 de la Brutal Era de la Represión Fascista propiciada y mantenida por los AMTs del Pensamiento

¡Ah!, y por supuesto que soy y sigo siendo un ferviente pensante anti animalista, como no podía ser menos :-D  

saludos cordiales :-) !  
ET & forrest gump. 

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